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viernes, 24 de abril de 2009

Reflexionando...

Después de tanta indiferencia, que nos queda... seguir en la lucha...


Tu interpretación de lo que ves y oyes, es sólo eso, tu interpretación.
anónimo

En la mayoría de los países no interesa educar al pueblo, porque cuando aprende a leer se interesa por los problemas y pide cuentas; los analfabetos no dicen nada.
Plácido Domingo

Cada cual debe aplicarse a la educación propia hasta el último día de su vida.
Massimo D'Azelglio

Largo es el camino de la enseñanza por medio de teorías; breve y eficaz por medio de ejemplos.
Séneca

Libre, y para mi sagrado, es el derecho de pensar... La educación es fundamental para la felicidad social; es el principio en el que descansan la libertad y el engrandecimiento de los pueblos.
Benito Juárez

Hay estudiantes que no aprenden a distinguir lo que es importante sino hasta mucho después de haber dejado la escuela.
Thomas Sowell

El que ni estudia ni trabaja, también progresa; pero solamente hacia la ignorancia y pobreza.
anónimo

Es detestable esa avaricia espiritual que tienen los que sabiendo algo, no procuran la transimisión de esos conocimientos.
Miguel de Unamuno

Lo que importa, sobre todo mientras se es joven, no es cultivar la memoria, sino despertar el espíritu crítico y el análisis; pues sólo así se puede llegar a comprender el significado real de un hecho en vez de racionalizarlo.
Krsihnamurti

Si tienes un título universitario puedes estar seguro de una cosa... Que tienes un título universitario.
Anónimo

El que no sabe que no sabe, es un necio; apártate de él.
El que sabe que no sabe, es sencillo; instrúyelo.
El no sabe que sabe, está dormido; despiértalo.
El que sabe que sabe, es sabio; síguelo.
Proverbio árabe

Hay dos tipos de educación, la que te enseña a ganarte la vida y la que te enseña a vivir.
Anthony de Mello

Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
Proverbio indú



¿Cuándo educar puede volverse una pasión?

Por: Luis Guerrero Ortiz



¿Cuál es el mínimo de condiciones que una persona requiere para amar lo que hace y para perseverar en su entusiasmo contra viento y marea? ¿Existen personas apasionadas por sus opciones o sólo gente común que unos días se inflama y otros días se aburre o se estresa haciendo las mismas cosas? El alto grado de identificación que uno podría lograr con su quehacer principal en la vida ¿Es compatible con la ansiedad, el cansancio y hasta la angustia que este quehacer pudiera producirnos en varios tramos del camino? ¿Depende sólo o principalmente del profesor que un estudiante se entusiasme por aprender o depende más bien de las muy diversas influencias a las que está sometido a largo de su vida? Resumo en estas cuatro preguntas los agudos comentarios de Fernando Bolaños y Dania Franco a una nota anterior, en la que distinguía tres maneras de educar, siguiendo la teoría de Mihaly Csikszentmihalyi: la marcada por el estrés, la atravesada por el tedio y la guiada por la pasión.

Respecto a la primera pregunta, es verdad que las emociones dependen más de las circunstancias que de la voluntad, pero también es cierto que la voluntad puede crear las circunstancias que hagan surgir la emoción. He conocido maestros que creen que su motivación, sus decisiones y su comportamiento dependen básicamente de factores externos y por lo tanto de una voluntad ajena, considerándose siempre víctimas de sus circunstancias. Pero he conocido también a maestros que se sienten capaces de modificar su realidad y de construir las condiciones que les permitan avanzar hacia sus objetivos. Es decir, que no se sienten víctimas sino protagonistas.

Ahora bien, hablar de la posibilidad de vivir el quehacer educativo como una pasión no es hablar del mayor o menor grado de placer que pueda provocarme alguna actividad coyuntural, sino del agrado y satisfacción de mis opciones de largo plazo, las que determinarán el tipo de actividad que realizaré siempre. Hay maestros que pueden sentir menos agrado por lo que eligieron o lo que les tocó hacer hoy, pero nada podrá quitarles el agrado de enseñar. Algunos podrán sentirse menos satisfechos que otros al no haber alcanzado todas sus metas o no disponer de las condiciones que le permitan hacer aún mejor lo que hacen, pero aman lo que hacen y eso es algo que no pueden disimular.

Respecto a las otras preguntas, no hay duda que cualquier ser humano normal atraviesa diversos estados emocionales. Quien vive la educación como una pasión no es invulnerable a la tristeza, la angustia o el aburrimiento. Más aún si el camino que me conduce a las metas donde he colocado mis afectos puede estar lleno de retos. Se que afrontarlos me va a suponer una cuota inevitable de estrés, peor aún cuando no elijo el mejor modo de hacerlo y debo, además, hacerme cargo de mis frustraciones para poder seguir adelante. Pero si amo lo que elegí hacer en la vida, nada de esto implica necesariamente el deseo de tirar la toalla y abandonar el juego.

Finalmente, si la pasión por enseñar y aprender existe y es tan productiva ¿De quién depende que surja? La respuesta no es simple, pero estoy convencido de algo: aún en las circunstancias más adversas, es la calidad de mis vínculos con los otros y mi certeza de que sólo la curiosidad, el deseo y la aspiración llevan a la gente a mover montañas, lo que no permitirá que me instale en ninguna rutina tediosa ni amargada. Gracias Fernando y Dania. Hasta pronto.

Publicado en Pluma y Oído
Coordinadora Nacional de Radio
Lima, viernes 24 de abril de 2009

Tres maneras de enseñar y aprender

Por: Luis Guerrero Ortiz


Fotografía © felixion/ www.flickr.com

Las personas suelen agruparse en uno de dos bandos: los estresados y los aburridos. Es decir, en el grupo de los eternamente preocupados, que viven con angustia cada cosa que hacen; o en el grupo de los comúnmente relajados y desinteresados por todo. En ambos casos, se trata de gente que no han sabido encontrar un quehacer que les aporte esa cuota de satisfacción que les haga sentir bien consigo mismos y entusiasmados con su propia acción. Lo grave es que suele tratarse de personas con responsabilidades profesionales y familiares, que terminan asumiéndolas porque no les queda más remedio y en las que no colocan lo mejor de sí mismas. Si pudieran abandonarlas, lo harían.

Pero hay un tercer grupo: el de los apasionados. Es decir, aquellos que encontraron en su actividad una fuente de placer tan significativa que no la cambiarían por nada. Y cuyo grado de compenetración con su quehacer es tan alto, que en su mente todo fluye sin dificultad y con una claridad notable.

Estas distinciones no son fruto de la calculada especulación comercial de un libro de autoayuda, sino de importantes investigaciones realizadas por Mihaly Csikszentmihalyi, destacado catedrático en neurociencias de la Universidad de Standford. Si algo pudo comprobar este señor de manera fehaciente, es que las personas creativas suelen diferir unas de las otras en muchos aspectos, pero que en algo son unánimes: todas aman lo que hacen.

Compartí esta información la semana pasada con más de mil docentes en Abancay, Curahuasi y Huancarama, ciudades de la región de Apurímac, en el sur andino peruano, para ilustrar y demostrar la extraordinariamente relevante relación que existe entre las emociones y el aprendizaje, el placer y la productividad intelectual, la pasión y la creatividad. Pero también para proponerles dos terribles preguntas: ¿En cuál de estos tres grupos solemos colocar a nuestros alumnos como resultado del tipo de enseñanza que impartimos y de las experiencias que les ofrecemos en el aula? ¿En cuál de estos tres grupos nos sentimos ubicados los maestros?

No cabe duda que una persona cuya tarea le provoca ansiedad, asumiéndola con malestar y desesperación; o que sencillamente le aburre, asumiéndola con displicencia y fastidio, no va a ponerle convicción, energía e imaginación a lo que hace. Si se trata de un estudiante, su compromiso con el aprendizaje será mínimo. Si se trata de un maestro, su eficacia pedagógica será nula. El resultado en ambos casos es la mediocridad. Y este parece ser el caso de una gran mayoría de escuelas donde enseñar y aprender se ha vuelto una rutina sin sentido, que ambas partes cumplen porque las circunstancias obligan, no porque les entusiasme ni porque crean en ellas.

Pero así como muchos maestros creen que no es parte de su rol hacer del aprendizaje en las aulas una experiencia capaz de apasionar a sus alumnos, quienes hacen y deciden la política educativa tampoco creen que sea su tarea entusiasmar a los maestros por el currículo que deben enseñar ni por el desafío que representa lograr aprendizajes en chicos tan diferentes. Ambos suelen creer que no se trata de que el otro se interese, se convenza y se comprometa, sino simplemente de que haga lo que se le pide y punto. No les preocupa ganar la voluntad del otro, sólo su obediencia. Como verán, no es este el camino por el que lograremos escuelas más efectivas.

Publicado en Pluma y Oído
Coordinadora Nacional de Radio
Lima, viernes 03 de abril de 2009

jueves, 2 de abril de 2009

Leer es estar Adelante

Interesante Proyecto de la Fundación BBVA Banco Continental en contribuir con la lectura y elevar la comprensión lectora en los escolares peruanos, según tengo entendido este Proyecto ya se está ejecutando en algunas regiones, incluso la Biblioteca Nacional del Perú lanzó la campaña en el año 2006, parece que el Proyecto está teniendo mayor acogida, pues hasta existe el convenio con la UNESCO como pueden ver a continuación...

Convenio con la UNESCO
La UNESCO y la Fundación BBVA Banco Continental buscan elevar la compresión de lectura en escolares peruanos.

El programa cuenta con el respaldo del Ministerio de Educación y de los Gobiernos Regionales en donde se viene implementando.

En el Perú, ocho de cada diez niños no entienden lo que leen y de acuerdo a la evaluación del Programa Internacional para la Educación de Estudiantes (PISA) más del 50% de los estudiantes peruanos están por debajo del nivel elemental, siendo nuestro país el único en la región que muestra esta realidad.

A través del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina, el Caribe, España y Portugal (CERLALC), UNESCO firmó un convenio de cooperación con la Fundación BBVA Banco Continental para intercambiar experiencias que permitan implementar estrategias efectivas para la promoción lectora en la región.

El convenio fue firmado por Isadora Jaramillo de Norden, representante de la UNESCO y directora de CERLALC, y Carlo Reyes Cestti, gerente de la Fundación BBVA Banco Continental.

Más Información en "Leer es estar Adelante"

Material para Docentes

Toda contribución para mejorar la Comprensión Lectora, sea "Bienvenida".

Vista de Jaén - Perú