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lunes, 2 de noviembre de 2009

Algunas Divagaciones sobre Ética Pública y Educación

La flamante directora de un centro educativo estatal ha notado las dificultades de su personal para obtener un refrigerio de buena calidad en las inmediaciones, así como su necesidad de almorzar antes de irse a hacer un segundo turno en otro colegio. Luego, decide empezar ella misma a preparar y ofrecer comida a sus profesores, instalando sus ollas en la oficina de la dirección y colocando un cartelito en la puerta que dice: menú a cuatro soles. Naturalmente, fiándoles el alimento hasta el día de pago.

Una muy importante autoridad gubernamental, ha notado que la calidad profesional de los maestros peruanos muestra limitaciones que provienen de una formación deficiente. Alguien le ha informado que el puntaje requerido a sus postulantes por las instituciones formadoras de docentes, es el más bajo en comparación a los que se demanda a quienes postulan a otras carreras. Luego, decide construir una prueba única nacional y decreta que sólo quienes la aprueben con 14 podrán ingresar a estudiar educación, anunciando que gracias a esta medida se tendrán en adelante maestros más capaces.

Sócrates decía que toda acción humana está siempre guiada por el deseo de un bien, aún cuando tal bien sea sólo aparente. Es decir, que nadie desea hacer algo para conseguir un mal, aún cuando su elección sea errónea. La directora del primer relato no elige ofrecer menú a sus profesores guiada por el deseo de perjudicar a alguien, todo lo contrario, por lo que está convencida de que su acción es moralmente buena. La autoridad que decidió la nota 14 como requisito de ingreso a los institutos de formación, no eligió eso para hacerle un mal a la profesión docente sino más bien para beneficiarla.

En el siglo IV a.C. Aristóteles coincidía con Sócrates en que toda acción tiene un fin y está guiada por el deseo, por el deseo de un bien. Pero planteaba un problema: ¿Quién decide y en base a qué criterios si el fin deseado es, en efecto, un bien genuino y no un bien sólo aparente? Aristóteles quizás diría que los fines de las acciones de la directora y del funcionario público podrían ser buenos en la medida que no se basen sólo en sus consideraciones particulares, más allá de cuan virtuosos y bien intencionados puedan verse a sí mismos. Sólo así podría evaluarse realmente la ética de su acción.

Y es aquí donde empiezan los problemas. Los maestros que almuerzan bien y al crédito en la oficina de la dirección, aprecian mucho la iniciativa de su directora. Pero ¿Pensarán lo mismo los alumnos, los padres de familia y la propia comunidad, siendo que el bien mayor que esperan de las acciones de un director es la buena formación de los estudiantes antes que sus propias oportunidades de negocio? Los institutos que forman maestros tienen ahora escaso alumnado ingresante con la nota 14. Pero ¿Pensarán estas instituciones que la calidad de sus resultados ha mejorado con esta medida, siendo que no ha habido ninguna otra dirigida a elevar la calidad de los formadores ni de la formación y la caída de la matrícula los está obligando más bien a cerrar?

Ahora, podría ocurrir que la directora y el funcionario tengan sus propias ideas respecto de cuál es el bien mayor de sus acciones y no admitan que nadie los juzgue desde criterios distintos. A eso se le suele llamar relativismo moral. Es decir, yo decido si mi acción es buena o no y nadie se mete. Hasta pronto.
Por: Luis Guerrero Ortiz

Publicado en Pluma y Oído
Coordinadora Nacional de Radio

1 comentarios:

alejandro dijo...

ALGUNAS DIVAGACIONES SOBRE LA ETICA PUBLICA Y LA EDUCACION

Sobre este tema es necesario crear por parte del estado formas en la cuales se brinde al docente mayores y mejores conocimentos llegando al lugares donde ellos se ubiquen donde esto sea constantemente y toda ayuda es buena pero es necesario tomar cursos y para los que lo realizan como ud mis felicitaciones ya que esto nos mejora como alumnos es bueno tener una buena alimentacion pero seria bueno que esta directora pidiera una forma de estimulo brindar cursos a los docentes
ARTURO JURADO
4TO SECUNDARIA
NTRA SRA DE LOURDES

Vista de Jaén - Perú