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lunes, 2 de noviembre de 2009

El Pulmón Robado y la Ética en la Educación Superior

En estos días se ha descubierto que el difundido robo del pulmón de la muestra El Cuerpo Humano Real y Fascinante es muy probablemente falso, una "estrategia de maketing" perpetrada por la empresaria responsable de la muestra en Lima.

Si esto fuera cierto (aun no se sabe, pero parece que sí), cabría preguntarse varias cosas: ¿A qué persona educada y con dos dedos de frente se le puede ocurrir una cosa así? Además de las evidentes connotaciones éticas de usar una mentira como medio para lograr subir las ventas, ¿cómo se le puede ocurrir que algo así no va a descubrirse? ¿Que limitaciones no solamente morales sino intelectuales tiene esta persona, como para pensar que algo así de burdo puede tener éxito? ¿y como así subir las ventas se convierte en un fin de tal magnitud que justifica todos los medios, inclusive el engaño colectivo?

Podemos aprovechar el caso anterior para preguntarnos por el estado de la formación ética en la educación superior, ya que la empresaria en cuestión sin duda pasó por ella. ¿Cómo debería ser la enseñanza de la ética en la universidad? ¿A qué debe apuntar, y qué objetivos debe alcanzar? Estas preguntas resultan fundamentales, y requieren de una reflexión colectiva en las instituciones educativas, si se desea que los cursos de ética que se imparten en las diferentes especialidades tengan algun impacto en el comportamiento de los futuros profesionales.


Yo llevé un curso de ética en Estudios Generales Letras que me resultó bastante difícil en aquella época, según veo ahora en retrospectiva. Yo tenía solo 17 o 18 años, y definitivamente no estaba preparada para el tipo de razonamiento que un curso como ese exige de las personas. Era además un curso completamente teórico, y por lo tanto de difícil aplicación a la vida cotidiana, y aunque lo pasé sin problema alguno y puedo decir que incluso en algo lo disfruté, no creo que haya tenido mayor impacto en mí que darme algunos conocimientos generales acerca de las posturas que los distintos filósofos tienen sobre el problema del bien y el mal, la justicia, o el sentido de la vida, posturas que olvidé casi por completo al terminar el curso y que hube de reconstruir por mi misma cuando tal concimiento fué en verdad útil, necesario y significativo para mí.

Un curso así en Estudios Generales puede tener su sentido, pero definitivamente, no tiene ninguno si con las mismas características se traslada a las especialidades y ocupa el lugar que debería tener un curso mucho más aplicado, que oriente a los estudiantes frente a los múltiples dilemas éticos que van a encontrar en su vida profesional y los ayude a desarrollar competencias para razonar éticamente frente a los conflictos y para utilizar dichos razonamientos cuando toman decisiones. Defintivamente, un curso de ética no puede ser igual para estudiantes de filosofía que para los de otras profesiones.

De hecho, se sabe que cada especialidad tiene un impacto diferente el el desarrollo moral de las personas. Por ejemplo, sobre el desarrollo moral y la carrera de derecho comenté algo aquí hace ya un tiempo. Se sabe también que los estudiantes de negocios y/o administración de empresas funcionan a niveles menores de razonamiento moral que los estudiantes de otras especialidades, lo que significa que son menos proclives a usar contenidos morales cuando toman decisiones y a evaluar las consecuencias de tales decisiones a la luz de la ética (ver McNeel, 1994; Schmidt et. al. 2009). Y en general, sobre las limitaciones en el juicio moral de personas adultas y universitarias dije alguito aquí a partir de una experiencia que tuve hace poco en una reunión en la universidad.

Las instituciones de educación superior tienen la responsabilidad de promover las competencias éticas y ciudadanas de sus estudiantes, más aun en contextos de gran inequidad como el nuestro, en los que solo un pequeño porcentaje de personas accede a la educación superior. Es esa minoría privilegiada la que con mayor probabilidad tendrá luego posiciones de poder y posibilidades de generar alternativas para resolver las demandas y los problemas sociales. Por supuesto, nada de esto sucederá si los profesionales más preparados son indiferentes a las demandas de sus comunidades, no han desarrollado una estructura moral que respalde sus acciones y simplemente buscan satisfacer sus intereses personales, y nada más.

Creo que urge una revisión profunda de la enseñanza de la ética en la universidad (se de primera mano que en nuestra universidad la DARS está comprometida en esta tarea desde hace un tiempo, pero se también que se ha avanzado poco en ella y aun falta un largo camino por recorrer). Un cambio en el enfoque de los cursos de ética profesional, si bien no va asegurar que las personas se comporten siempre de manera justa y recta en el futuro, sin duda sí aumentará las probabilidades de que lo hagan al dotarlos de mejores herramientas -tanto cognitivas como afectivas- para enfrentar los dilemas morales con los que se encontrarán luego en sus vidas. Y aunque no los convierta en grandes ejemplos morales, en muchos casos hará que por lo menos actuen con decencia.

En el Special Issue del Journal of Moral Education (Moral and citizenship education in Latin America: towards democracy, reconciliation and cultural diversity) que saldrá en el mes de Diciembre 2009 se incluye un artículo que relata la experiencia del TEC de Monterrey en la enseñanza de la ética que creo que valdría la pena mirar si a alguien le interesa este tema:

Patiño, S. (2009). Promoting ethical competencies: education for democratic citizenship in a Mexican institution of higher education. Journal of moral education, vol. 38, 4

Referencias

McNeel, S. (1994). College teaching and student moral development. En: Rest, J. y Narvaez, D. (editores). Moral development in the professions: psychology and applied ethics. Hillsdale, New Jersey: Lawrence Earlbaum

Schmidt, C. D.; McAdams, C. R. y Foster, V. (2009). Promoting the moral reasoning of undergraduate business students through a deliberate psychological education-based classroom intervention. Journal of moral education, vol. 38, 3, 315-334.


Del Blog de Susana Frisancho
Desarrollo Humano, Constructivismo y Educación

2 comentarios:

alejandro dijo...

EL PULMON ROBADO Y LA ETICA SUPERIOR

Cabe recalcar profesor que es una de las fuentes principales en las cuales como menciona ud es en las carreras de administracion donde se ve a la gente no tener etica y ademas ojala que ud publique ese articulo que va a salir. Por motivos de trabajo mi familia y yo viajamos y el mayor problema que encontramos no es el conocimiento sino una carencia enorme de valores ojala que mas adelante esto no sea un curso teorico y los padres se vean involucrados para que asi enseñen estos valores que practicamente no se ven y que hace no solo en el peru si no en varios paises que esto practicamente no exista

ARTURO JURADO
4TO SECUNDARIA
NRTA SRA DE LOURDES

Claudia dijo...

Para la etica devemos nacer,esta sociedad en la que vivimos es corrupta,no existen valore morales ni humanos ya que muchas veces en el camino nos corrumpimos,esta empresaria en cuestion y por lo visto en television es educada pero por ambicion del dinero no le interesa la etica ni la educacion.

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