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viernes, 28 de agosto de 2009

Las TIC ¿Más Trabajo?

Se ha generalizado la idea de que introducir actividades relacionadas con las TIC en el aula conlleva un esfuerzo añadido al trabajo diario de clase. Cuando nos enfrentamos al uso de las TIC, bien por voluntarismo, por superación personal, o por seguir la inercia de los ya iniciados, entramos sin quererlo en dinámicas de trabajo poco eficientes, que nos hacen invertir mucho tiempo, cuyos resultados suelen ser pobres, de eficacia no probada y en la mayoría de las ocasiones solamente nos cubren una mínima parte del currículo; una actividad de un tema o un tema entero a lo sumo. Sin embargo, estoy convencido de que siguiendo unas sencillas orientaciones estas afirmaciones pueden quedar sin argumento.

En primer lugar, quiero partir de la idea de que el uso de las TIC en el aula es uno de los aspectos innovadores que podemos introducir a diario en clase; sí, posiblemente por coyuntura el aspecto más actual e importante, pero no podemos negar que un docente recicla, e innova constantemente, tanto en conceptos, como en procedimientos cada curso que pasa.
Innovar: "alterar algo introduciendo novedades" (Rae), la innovación supone cambios, mejoras en la productividad, pero no aumento del trabajo, porque sino, simplemente trabajamos más. Un minero trabaja a pico y pala, un día consigue un martillo eléctrico y con su uso extrae más carbón en el mismo tiempo y con menor esfuerzo físico, lo contrario le haría desistir de la máquina y volver al sistema tradicional.

¿Cómo afrontar la introducción de las TIC en el aula sin sobrecarga de trabajo?


Empezar por lo sencillo: Repasaremos qué herramientas manejamos con soltura, quizá solamente el correo electrónico, las búsquedas por internet, o el procesador de textos, esto no nos debe preocupar. Cualquier cosa que sepamos sirve para empezar, por simple o sencilla que parezca. La experiencia me ha enseñado que las actividades aparentemente más sencillas funcionan fantásticamente si están bien preparadas. Si lo que les contamos a los alumnos es interesante y lo hacemos de forma atractiva no echarán de menos las animaciones, o los "efectitos".

No aprender a utilizar una aplicación sólo para realizar una actividad: Es muy importante no dejarnos llevar por la "espectacularidad" de las actividades que realizan nuestros compañeros más avanzados y si navegamos un poco por la red veremos maravillosos trabajos, presentaciones, blogs, comunidades, actividades, que nos incitarán a igualarlas lo que nos puede exigir mucho esfuerzo extra. Ya iremos aprendiendo...

Actividades abiertas: Las acciones que programemos deben estar abiertas a su propio crecimiento; tened en cuenta que con su desarrollo iréis adquiriendo destrezas que os pueden ayudar a mejorar o ampliar la actividad. Por ejemplo, si se empieza con una actividad a través del email, debemos considerar en un futuro la publicación de esos correos en un blog o a través de podcast, añadirle imágenes, mapas conceptuales, etc.

Programar con tiempo suficiente: Septiembre, con la confección de los proyectos curriculares y las programaciones de aula, es un momento estupendo para planificar estas acciones. Es conveniente no ser demasiado ambicioso, por ejemplo con una actividad por evaluación o como mucho por tema es más que suficiente.

Buscar contenidos confeccionados: Cuando afrontamos un tema no podemos evitar buscar nuevas actividades, plantear trabajos novedosos, actualizaciones, etc. De hecho, cuando cambian los libros de texto, nos lanzamos a ellos con el ansia de encontrar nuevas soluciones con las que mejorar nuestra metodología. Hoy día la biblioteca está abierta las 24h y realizamos la misma operación a través de la red o de los contenidos digitales editados. Lo mejor para irse adentrando es buscar contenidos compartidos que no nos exijan en principio el dominio de una plataforma, aplicación, etc. Si por ejemplo nos encontramos una actividad en JCLIC, otra en LIM y otra en SQUEAK nos veremos sobrepasados al intentar dominar estas aplicaciones a la vez y el trabajo invertido nunca compensará la actividad realizada. Es mejor ir poco a poco y decantarse por una al principio.

Trabajar en grupo: Bien dentro de nuestro propio departamento, o a través de comunidades dedicadas a la creación de materiales. El trabajo compartido además de ser más llevadero es más gratificante.

No duplicar el trabajo: Si afrontamos una actividad usando las TIC no debemos establecer una paralela con el sistema tradicional. Esto lo hacemos porque no tenemos confianza en la evaluación de la primera y queremos asegurarnos con lo que ha funcionado hasta ahora (exceso de trabajo).

Probar los medios tecnológicos antes de iniciar la clase: Sobre todo si los equipos son utilizados por varias personas, o nunca los hemos usado nosotros. No debemos dejar a la suerte que todo funcione cuando entramos en la clase. Ojo con las versiones de software y con los formatos soportados por éstas, pueden diferir de los que tenemos en casa y dejarnos tirados.

Recomendación: Decálogo de buenas prácticas TIC

Por: Salvador Llopis

Educ@ con TIC

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